En el camino al éxito se deben ir dando algunos pasos que son muy importantes , como lo son la cortesía y el arreglo personal, tu apariencia y tu comportamiento es muy decisivo para irradiar lo que dices ser.
En los negocios, tu trato debe ser igual para todas las personas, con igual cortesía y respeto.
Las normas de cortesía en los negocios y en cualquier lugar son las mismas para los hombre que para las mujeres.
Los buenos modales comienzan por el amor propio. En las escrituras encontrarás en San Marcos 12.31 que dice: “AMARÁS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO”, tu no puedes dar amor a nadie si no te amas a ti mismo primero.
Cuando tu te respetas a ti mismo, cuando te interesas realmente en tu persona y cuando te comportas de forma adecuada, es cuando puedes ser verdaderamente, atento con las demás personas. Si te respetas a ti mismo, lo natural será que trates a los demás con la misma consideración que esperas de ellos.
Al actuar con respeto y consideración, reaccionas adecuadamente. Ninguna mujer pierde feminidad, ningún hombre es menos masculino. Las personas se auxilian unas a otras cuando hace falta ayuda. Si un hombre cruza una puerta con los brazos cargados, la mujer que vaya detrás de él debe adelantarse, abrirle la puerta y mantenerla abierta. El debe hacer lo mismo por ella en la misma situación. En los negocios, el sexo, y el cargo no tienen nada que ver. Una persona con amor propio puede ser cortés y aceptar que los demás lo sean con él.
Pero esto significa también que, cuando ejecutivos masculinos tratan con las nuevas ejecutivas femeninas hay que dejar de lado las tradiciones.